Breaking Bad, una gran novedad.

Creo que no ha quedado claro de que me gusta mucho Breaking Bad, así que le voy a dedicar una entrada completa solo a esta obra maestra.

Gilligan, a la hora de hacer la premisa de Breaking Bad no la tuvo fácil, menos teniendo a Brian Cranston como protagonista en un thriller policíaco siendo este comediante, y con Aaron Paul, un chaval que nunca salió en ninguna producción. La empresa que lo aceptó fue AMC.

El concepto de evolución de esta serie es algo maravilloso de ver, sobre todo si comparamos a Walter White y a Heisemberg o al Jesse del principio con el del final. Se marcan unas pautas casi desapercibidas capítulo por capítulo para que el final sea algo contrario al principio. En el caso de Walter, la serie comienza con él haciendo dinero por la familia, pero al final, tras la pregunta de su esposa, admite que lo hizo por él, o con Jesse, que comienza siendo un chico asustadizo e inseguro de lo que hace, y acaba siendo el compañero del amo del narcotráfico tnato estadounidense como el mexicano.

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